Archivo Dario de 4 Noviembre 2006

La Parábola del Viñedo

9Pasó luego a contarle a la gente esta parábola: –Un hombre plantó un viñedo, se lo arrendó a unos labradores y se fue de viaje por largo tiempo.
10Llegada la cosecha, mandó un siervo a los labradores para que le dieran parte de la cosecha. Pero los labradores lo golpearon y lo despidieron con las manos vacías.
11Les envió otro siervo, pero también a éste lo golpearon, lo humillaron y lo despidieron con las manos vacías.
12Entonces envió un tercero, pero aun a éste lo hirieron y lo expulsaron.
13″Entonces pensó el dueño del viñedo: ‘¿Qué voy a hacer? Enviaré a mi hijo amado; seguro que a él sí lo respetarán.’
14Pero cuando lo vieron los labradores, trataron el asunto. ‘Éste es el heredero –dijeron–. Matémoslo, y la herencia será nuestra.’
15Así que lo arrojaron fuera del viñedo y lo mataron. “¿Qué les hará el dueño?
16Volverá, acabará con esos labradores y dará el viñedo a otros. Al oír esto, la gente exclamó: –¡Dios no lo quiera!
17Mirándolos fijamente, Jesús les dijo: –Entonces, ¿qué significa esto que está escrito: “‘La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser piedra angular’?*
18Todo el que caiga sobre esa piedra quedará despedazado, y si ella cae sobre alguien, lo hará polvo.
Lucas 20:9-18 (Nueva Versión Internacional)
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