Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la *mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el *hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin. -Eclesiastés 3:11
Archivo Mensual de Febrero, 2007
Por cinco años nadie me tocó. Nadie. Ni una sola persona. Ni mi esposa. Ni mi hija. Nadie me tocó. Ellos me vieron. Me hablaron. Yo sentí amor en sus voces. Preocupación en sus ojos. Pero no sentí su toque.
Lo que es común para ti yo codiciaba. Apretones de mano, fuertes y cálidos abrazos. Una palmada en la espalda para llamar mi atención. Un beso en los labios para robar un corazón. Esos momentos fueron sacados de mi mundo. Nadie me tocó. Nadie se tropezó conmigo en una multitud, ni cuando tu hombro se roza con otro hombro. Pero por cinco años esto no pasó. ¿Como puede ser? No era permitido en las calles. Incluso los rabinos mantenían su distancia de mí. No era permitido en mi sinagoga. Ni siquiera bienvenido en mi propia casa.
Era intocable. Era un leproso. Era un impuro. Para muchos un pecador. Y nadie me tocó hasta hoy.
Ese año durante la cosecha el agarre de mis manos parecía débil. Las puntas de mis dedos entumecidas. Primero un dedo y después otro. En un corto tiempo podía agarras las herramientas pero apenas sentirla. Para el final de la temporada, No sentía nada en absoluto. La mano que tomaba el mango pudo haber pertenecido a alguien mas – el tacto no estaba presente. No le dije nada a mi esposa, pero sabía que ella sospechaba algo. ¿Como no lo haría? Yo llevaba mi mano presionada contra mi cuerpo como un pájaro herido.
Una tarde sumergí mis manos sobre una vasija de agua pretendiendo lavar mi rostro. El agua se enrojeció. Mis dedos sangraban, sangraban libremente. Ni siquiera sabía que me había lastimado. ¿Cómo me corté? ¿Con un cuchillo? ¿Acaso mi mano se cortaría con algún metal afilado? Deplano lo hizo, pero no había sentido nada.
“Está en tus vestiduras también” comentó mi esposa suavemente. Ella estaba detrás de mí. Antes de verla, observé los puntos carmesí de mi bata. Por el mayor tiempo posible me paré frente a la vasija, observando mi mano. De alguna manera supe que mi vida había sido alterada para siempre.
“Debería decirle al sacerdote?” Preguntó. “No,” respondí, “Iré solo.”
Volteé y miré sus ojos húmedos. Parada junto a ella estaba nuestra hija de tres años. Agachada, miré su rostro y acaricié su mejilla, diciendo nada. ¿Que podría decir? Me paré y vi a mi esposa. Ella tocó mi hombro, y con mi mano buena, Yo toqué el de ella. Ese sería nuestro último toque.
Cinco años han pasado, y nadie me ha tocado desde entonces, hasta el día de hoy.
El sacerdote no me tocó. Miró mi mano, ahora envuelta en un harapo. Miró mi rostro, ahora ensombrecido por la tristeza. Nunca lo he criticado por lo que dijo. El solo hacía lo que debía hacer. El cubrió su boca y extendió su mano, con su palma hacia el frente. “Eres impuro,” declaro. Con una declaración perdí a mi familia, mi granja, mi futuro, mis amigos.
Mi esposa me encontró en las puertas de la ciudad con un saco de ropa, pan y monedas. Ella no habló. Para ahora mis amigos se habían reunido. Lo que vi en sus ojos era un precursor de lo que vería en cada ojo desde entonces: compasión temerosa.
Al empezar a caminar, ellos retrocedían. El horror de mi enfermedad era mayor que la preocupación por mi corazón – así que ellos, y cada uno de los que vi desde entonces, retrocedió.
Oh, como repudiaba a los que me observaban. Cinco años de lepra me han dejado las manos nudosas. Me faltan las puntas de mis dedos, así como también porciones de mi oreja y nariz. En vista de mi, padres sostenían a sus hijos. Madres cubrían sus rostros. Los niños señalaban y observaban.
Los harapos en mi cuerpo no podían esconder mis llagas. Ni tampoco mi rostro envuelto podía cubrir la rabia de mis ojos. Ni siquiera trataba de ocultarla. Cuantas noches agité mi puño paralizando a los cielos silenciosos “qué hice para merecer esto?” pero, nunca hubo una respuesta.
Algunos piensan que pequé. Algunos piensan que mis padres pecaron. Yo no se. Solo se que me cansé de todo; durmiendo en la colonia, oliendo el hedor, me cansé de la deplorable campana que debía usar alrededor de mi cuello para advertir a las personas de mi presencia. Como si la necesitara. Una mirada y el anuncio iniciaría, “¡impuro!, ¡impuro!, ¡impuro!,”.
- Continuará -
Nuestros días están llenos de acontecimientos donde la sociedad determina muchos de estos mismos. Sin embargo la atmósfera donde cada uno nos desenvolvemos va a colaborar determinando nuestras acciones y la evolución de la sociedad.
El ser humano es parte de una atmósfera espiritual la cual podemos ignorar o al contrario ser partícipes. Y así, inyectar un cambio en cada una de nuestras esferas de influencia. Razonaremos y dejaremos que la atmósfera determine nuestro interactuar, o influiremos a provocar un cambio relevante. Para provocar este cambio es indispensable ser llenos del amor de Dios a través de nuestra relación con El.
Realizando esto creamos una atmósfera de adoración a Dios y nos mostráremos como El en una sociedad que clama por respuestas y soluciones. Unidos cambiaremos el rumbo de los acontecimientos y la sociedad volteará a ver esta atmósfera de adoración a Dios y la sociedad entera decidirá participar de esta atmósfera levantando sus manos gritando que Dios es la solución.
“Porque para Dios no hay nada imposible.” -Lucas 1:37 (NVI)
Dios es la solución -The Solution (Hillsong United)
Su música ha sido descrita como apasionada, de dónde obtienen letras tan profundas?
Jack: La mayor parte de nuestras canciones y música provienen de un tiempo de oración. Nuestra visión es escribir canciones que sean vasos sanguíneos para la presencia de Dios. A través de nuestra música, tenemos la esperanza de que la gente experimente a Dios de tal manera que se sientan inspirada a acercarse a El.
Leeland: “Sound of Melodies” nació de una conversación que tuve con un evangelista australiano llamado Nigel McNeal. El estaba hablando de cuan bello debe sonar cuando los ángeles alaban a Dios. Luego el mencionó cuanto más bello ha de elevarse alabanza sonar cuando nosotros lo hacemos hacia El. Un día después pensando en esa conversación y teniendo un tiempo de oración, fui inspirado a escribir esa canción.
Extracto del artículo que apareció en la edición de Enero del 2007 de la revista Copyright © 2006, Focus on the Family. All rights reserved. International copyright secured.
(no somos machistas ni nada por el estilo, pero usaremos hombres para este ejemplo ya que si usaramos mujeres nunca llegaríamos al final y al propósito del día.
Sebas fue a donde el barbero a cortarse el pelo y a que lo “rasuraran”, o sea que le quitaran los tres pelitos y el bigotillo a la cantinflas que tenía. Como todo buen barbero le saco tema de conversación.(en esta parte las mujeres pasarían días…) Hablaron de todo, deportes, noticias, etc. Eventualmente se llego a tocar el tema DIOS. Inmediatamente el barbero dijo: no, no, no, no, no… yo no creo que Dios exista… Por qué dices eso? preguntó Sebas.
Es simple, contestó el barbero, sólo sal a la calle y te darás cuenta que Dios no existe. Explicame, si Dios existe, por qué hay tanto enfermo? tanto niño abandonado? Si Dios existiera, no habría ni dolor ni sufrimiento. No me puedo imaginar a un Dios amoroso que permita que todas estas cosas pasen.
Sebas se tomó un momento para pensar, y decidió que era más sabio no responder para no iniciar una discusión. El barbero terminó su trabajo y Sebas pagó y se fue.
Al salir a la calle, vió a un vagabundo sucio, peludo, barbudo sin bañarse y de inmediato se regreso a ver al barbero y le dijo, sabe que, los barberos NO existen. Asombrado el barbero le pregunta como puede decir eso, acaso no te acabo de atender yo?
NO! dijo Sebas, los barberos no existen porque si existieran, no habría gente como éste vagabundo en las calles, con el pelo largo y ratoso y barba sin cortar. NO, NO, NO, NO, NO, si existimos, lo que pasa es que las personas no vienen a mi. EXACTAMENTE! dijo Sebas, Dios EXISTE, lo que pasa es que las personas no lo buscan a El.
Tenemos el privilegio y responsabilidad de presentarle a Dios a las personas. Y como Sebas, seamos sabios al actuar y al responder, no caigamos en discutir para ganar, sino como dijo Pedro, Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. 1a de Pedro 3:15
una llamada…. y todo cambió
cómo así?, estás segura?
Sí….
y dolor… de verdad duele. Sí, nos tocó pasar algo difícil de comprender, algo que pega en nuestros corazones.
Pero en medio de esta confusión, Su Perfecto amor se manifiesta en el momento exacto. Vemos que a la persona que perdimos terrenalmente, de verdad fue luz y fue sal en medio de nosotros. Y no por que anduviera regañándonos todos los días, con Biblia en mano, no, el de verdad reflejaba que seguia a JC por el amor que mostraba por las personas, por que reflejaba la Gloria de Dios con sus actos y sus palabras. Por que amaba, el mostraba TU amor Jesús.
Gracias por que nos permites conocer a hijos tuyos que son ejemplo de Tu amor. Gracias por que vemos que el gozo en verdad es fruto de Tu Espíritu y lo transmites tan claro en tus hijos. La vida fluye de Ti y regresa a Ti, el vivió su vida en la tierra con el propósito de glorificar Tu precioso Nombre y ahora regresa a casa. Nos deja un ejemplo de amor, amor por Tu causa, su vida es testimonio de alguien que en verdad se apasionó por Tu iglesia y más que eso de verdad todo lo que hacía llevaba el propósito de darle honor a Tu nombre y que las personas llegarán a ser como Tu. Gracias por su vida ejemplar. Bono no hubiese tenido problemas con el. Definitivamente hay fiesta en el cielo.
1 El Señor me dirigió la palabra:
2 «Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde. Tienen ojos para ver, pero no ven; tienen oídos para oír, pero no oyen. ¡Son un pueblo rebelde!
Ezequiel 12:1-2 (Nueva Versión Internacional)
La cultura tiene oídos y ojos pero no está tratando de escuchar Su voz, está en su rebeldía fuera del contexto de Dios
probablemente quien sabe cuanto tiempo de la misma manera.
Si tienen ojos y oídos, ¿Acaso gritar más fuerte funcionará o señalar más grande funcionará? honestamente no lo creo. Sin duda mi parte menos favorita de leer la Biblia es cuando me encuentro con un pasaje que me cae como sal en la herida.
Y hablando de sal… El mensaje de Dios es suficiente. Pero para verlo de una manera diferente y asociarlo con lo que mencionaba Bono… nosotros somos la sal de la tierra (Mateo 5:13). ¿Acaso la sal podría ser menos salada a veces? Talvez… Al menos yo me siento menos salado cuando tengo un ataque de furia en el trafico; depende de mi enfocarme en El y no en mi. Lo que El esta hablando a mi vida y no lo que la cultura esta hablando a mi vida.
Y pensaba ¿si dejo de gritar y decir? a los que no están prestando atención, ¿y más en hacer y ofrecer? que aunque no estén prestando atención puedan notar la diferencia que nuestra forma de vivir no es de labios para fuera (Juan 3:18) sino del corazón para afuera.
14En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”* Gálatas 5:14 (Nueva Versión Internacional)
12Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas. Mateo 7:12 (Nueva Versión Internacional)
Hola, mi nombre es: (aquí dices tu nombre), y… soy Cristiano…….
(…una mezcla entre asombro, indiferencia e incredulidad en medio de un SILENCIO TOTAL)
En respuesta a esta afirmación pueden haber muchas reacciones, desde “nadie te lo cree” o, “ya no lo imaginábamos”, o “también otros dirán que no es sorpresa que lo digás pero hacen énfasis en el hecho de que sólo lo dices…”
Pablo dijo, compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Tengan gracia en su conversación. Así sabran como responder a cada uno*. Me parece genial como Pablo separa los actos de lo que decimos, pero deja claro que por ambas responderemos. Pero es más impresionante aún, que luego nos dice que cualquier pequeño detalle en nuestras vidas- palabras, acciones, lo que sea- sea hecho en el Nombre del Maestro, Jesús**.
Que no sea necesario empezar nuestros días recordándole a la gente que seguimos a JC, que podamos reflejar Su nombre en todo lo que hacemos, que vaya más alla de hacer lo que se “espera” de nosotros, mostremos amor, en todo lo que hacemos, a todos. A fin de cuentas eso hizo El y es así como JC dijo que sabrían que somos sus seguidores*** y así lo representamos. El amor gana. Se trata de El, de reflejarlo a El y no de que por causa nuestra se alejen de El.
* Colosenses 4:5-6 NVI
** Colosenses 3:17 The Message traducción CNXN 14.6
*** Juán 13:35 NVI
“Yo nunca tuve problemas con Cristo, son los cristianos con quien yo tengo problemas.” -Bono


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