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Un sermón de 30 segundos por George Foreman (Acerca de Consejos)

ALGUNAS VECES las personas que se encuentran en un momento difícil no necesitan de nuestro consejo. Todo lo que necesitan somos nosotros. Únicamente estar con ellos. Ellos nos dirán que es lo que necesitamos hacer.

Hace poco, una madre y su hijo fueron asesinados en Texas. Fueron victimas de la madre del novio cuando supo que ella había decidido regresar con su esposo, de quien había estado separada. El esposo se acerco con lágrimas a mí. Me pregunto, ¿Como puedo sobrepasar esto?, ¿Qué debo de hacer?

No había nada que yo le pudiera decir. Por mas que ha sucedido en mi vida, nada como esto me había tocado. Únicamente las personas que han vivido situaciones similares podrían hablar al respecto. Probablemente la familia Kennedy le daría un buen consejo. Ellos han vivido esta situación una y otra vez. Pero no había nada que yo pudiera hacer.

Así que en lugar de darle consejo, le dije. ¿Porque no vienes a la iglesia en un mes y nos dices como sobrepasaste este último mes? déjanos aprender de ti. Casi un mes ha pasado desde que conversamos. Este domingo será un gran día.

Un sermón de 30 segundos por George Foreman (En Decir Gracias)

MIS HIJOS NO SABEN nada acerca de no tener. Desconocen como es abrir el refrigerador y no ver nada dentro. Y no deseo enseñarles una lección no llenándolo con comida. Así que veo a la comida sobre la mesa y les cuento esta historia.

De niño, solía jugar con estos dos chicos. Por las tardes, su madre solía decirme “vete a casa a comer.” Pero no solía haber que comer en casa. Algunas veces, durante los días de escuela, tomaba una bolsa de papel y la llenaba de aire para que todos pensaran que estaba llena. Así que en lugar de ir a casa, solía quedarme fuera de la casa de esta familia para verlos comer. Todavía puedo ver su mesa: solían tener piezas de pollo. La madre estaría cortando las piezas de pan e incluso quitándole la corteza - ¡sin usar la corteza! y yo pensaba, si tan solo pudiera tener uno de esos huesos con sobrantes de piel de pollo y un poco de corteza de pan para enrollarlo… entonces alguien vería hacia la ventana y yo me escondería.

Ahora les digo a mis hijos, “Agradezcámosle a Dios por nuestra comida.” Nunca me siento a la mesa sin decir una oración de agradecimiento.

George Foreman, dos veces campeón de los pesos pesados y emprendedor de las parrillas portátiles, es pastor de Church of the Lord Jesus Christ (Iglesia del Señor Jesucristo) en Houston.