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EnHábito

Archive for the ‘Amemos a Otros Creyentes’ Category


Posted on Septiembre 9, 2006 - by Benji

Porque es un Testimonio Para el Mundo (Dìa 7)

“Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta que son discípulos míos”.  Juan 13:35 (DHH)

Seamos honestos: el evangelismo es difícil para la mayoría de los creyentes. Probablemente, el obstáculo más grande que nos impide comunicar nuestra fe es el temor. Podríamos temer el rechazo de nuestros amigos, o quizá ciertas preguntas espirituales que no sabríamos responder. Nadie se levanta en la mañana y dice, “¡Espero que mis amigos me detesten y piensen que soy un bobo porque soy cristiano!”

Jesús nos dice que nos amemos unos a otros porque este es un testimonio al mundo. Parece que la mayoría de las conversaciones sobre evangelismo niegan este aspecto. Construir relaciones, responder preguntas, hablar la verdad del evangelio… estos son elementos importantes y esenciales del evangelismo. Pero el mundo está buscando amor, más que cualquier otra cosa. Sabes que se puede ver mucho más lejos de lo que puedes escuchar. Y el mundo nos está observando para ver si realmente nos amamos unos a otros. Ellos nos verán, mucho antes de escucharnos. Y si no les gusta lo que ven, nunca se detendrán para escuchar. Una familia cuyos miembros no se aman unos a otros, no se merece que la escuchen, ni mucho menos que se unan a ella.

El mundo te está observando, no tengas duda de ello. En el momento que otros se dan cuenta que eres cristiano, te conviertes en el objeto de su atención. Ellos están observando de cerca por dos razones: Primero, las personas del mundo están buscando algo que llene sus vidas espirituales vacías. Segundo, saben que hablar es fácil. Es fácil decir: “Dios te ama”, pero… ¿qué tan real es el amor de Dios, si no ha marcado una diferencia en tu vida?

Si un no creyente tuviera que describir tus actitudes para con otros creyentes, ¿qué diría? Considera cuidadosamente esta pregunta… sólo es útil si eres honesto contigo mismo. Reflexiona sobre tus acciones y palabras recientes hacia otros cristianos (ya sea a una sola persona o un grupo). ¿Fuiste exigente o brindaste apoyo; fuiste crítico o perdonador; motivador o abusivo?


Posted on Septiembre 8, 2006 - by Benji

Porque es Una Práctica Para la Eternidad (Dìa 6)

“Este es el propósito de Dios: cuando el tiempo se cumpla él nos reunirá a todos de donde quiera que estemos—en el cielo o en la tierra—para estar con él en Cristo por siempre”. Efesios 1:10 (LB)

La vida en la tierra es una preparación para la eternidad. Muchas personas dicen que la vida es un juego, pero eso no es cierto. Los equipos practican para poder tener éxito en el campo. El momento del juego es su objetivo final y la razón de su existencia. Como cristianos, nuestra realidad final es el cielo; es nuestro destino final. La vida en la tierra es verdaderamente una práctica.

Dios desea hacer cosas grandes en nuestras vidas y así prepararnos para la eternidad. Si él te quisiera en el cielo en este momento, por cierto estarías allí. Él continúa su obra en nosotros, y mucho de lo que desea hacer, solamente puede lograrse si nos amamos unos a otros. Cuando amamos a otros, buscamos sus intereses, haciendo lo mejor para ellos. A medida que amamos a otros, Dios va trabajando “tras bambalinas”, obrando grandemente dentro de nuestros corazones, es decir: haciéndonos más como su Hijo.

Muchos de los logros y éxitos que este mundo tiene que ofrecer desaparecerán al final del tiempo, pero nuestro carácter durará por siempre. La manera en que vivamos ahora tendrá una consecuencia verdadera en la eternidad. La calidad de nuestro amor hacia otros creyentes será recompensada. La Biblia dice:

“Deseamos, sin embargo, que cada uno de ustedes siga mostrando ese mismo empeño hasta la realización final y completa de su esperanza” (Hebreos 6:11, LB). Amar a otros produce recompensas eternas.

Es saludable considerar la eternidad en el contexto de nuestras vidas presentes. Muchas de las barreras que no nos permiten amar, desaparecen cuando tenemos una perspectiva eterna. Las discusiones se vuelven pequeñas. Las heridas no parecen tan profundas. Sentimos que: “estamos en esto juntos”, porque todos vamos a ir al mismo lugar. Algunas veces es tan fácil estancarse en una ranura, enfocarse solamente en el presente. Pero hay mucho más que el presente: tenemos la esperanza de la eternidad en el cielo, adorando a Dios junto con el resto de su familia.


Posted on Septiembre 7, 2006 - by Benji

Porque Somos Familia (Dìa 5)

“Amen a sus hermanos y hermanas en la familia de Dios”.  1 Pedro 2:17b (NCV)

Cada cristiano ha sido adoptado espiritualmente en una familia espiritual. Como cualquier familia, la familia de Dios tiene relaciones cercanas, problemas compartidos, conflictos, y celebraciones. Ya que no somos huérfanos espirituales, debemos dejar de actuar como individuos solitarios y aislados, amándonos unos a otros como Dios lo ha diseñado.

Una familia es aquel lugar en donde nos conocen como verdaderamente somos. Hay una intimidad que no se comparte fácilmente con los de afuera. El hecho de que nos conozcan puede llegar a ser un verdadero consuelo, porque encontramos la aceptación que desesperadamente necesitamos. Una buena familia es un lugar seguro, un lugar donde nos conoces y aman. En este contexto, todos tenemos libertad de crecer y cambiar, a fin de llegar a ser lo que Dios nos ha llamado a ser.

Una familia tiene muchas cosas en común, pero cada persona es única y diferente del resto. Estas diferencias son un motivo de celebración, porque todos tenemos algo único que compartir que otros no tienen. La expresión propia no se ahoga con dudas, ya que se vive en un ambiente saludable. Cuando en una familia todos se aman y se valoran mutuamente, los fracasos no son fatales.

Las grandes familias se divierten juntas y saben cómo reírse. La mayor parte del tiempo, debería ser excelente estar con la familia. Claro que habrá conflictos, (todos somos humanos), pero una buena familia debe ser un lugar en donde los conflictos sean resueltos y el perdón abunde. Al final del día, no importa lo que haya pasado, la otra persona sigue siendo tu hermano o hermana en Cristo.

La familia de Dios debe ser segura como el cielo; un lugar donde podemos encontrar aceptación, valor, y el perdón que desesperadamente necesitamos para refugiarnos y fortalecernos en medio de las tormentas de la vida.


Posted on Septiembre 6, 2006 - by Benji

Porque Muestra Que Somos Salvos (Dìa 4)

“Sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a otros creyentes”.  1 Juan 3:14 (NVI)

¿Alguna vez has llegado a la escuela y te has acordado que tienes un gran examen para el que te olvidaste de estudiar? Estoy hablando de un examen gigantesco; es tan grande que una sensación de pavor te inunda, dominando tus pensamientos y haciendo a un lado todo lo demás. Imagina el alivio que sentirías si cuando llegas a la clase, te enteras de que el maestro faltará ese día y el examen fue pospuesto… pura fantasía… pero puede suceder.

Cuando nuestro mayor problema se resuelve, todo lo demás se coloca en perspectiva: nuestros otros problemas parecen pequeños al compararlos con aquel. Como cristianos, nuestra necesidad más apremiante es nuestro destino eterno; el mismo, está al cuidado completo de Cristo. Las dificultades que conlleva el amar a otros (¡es difícil amar a otros!),  parecen más fáciles de vencer cuando sabemos que nuestro lugar en el cielo está asegurado. Amar a otros es una demostración terrenal de nuestra ciudadanía celestial.

Es más fácil asumir el riesgo y amar a otros cuando sabemos que el amor de Dios por nosotros es inmutable. No quiero pintarte un jardín de rosas: amar a otros significa que tienes que asumir riesgos, lo que implica que algunas veces saldrás herido. Como cristianos, siempre podemos recurrir al amor de Dios. Es un lugar seguro en el que estamos protegidos de cualquier daño permanente.

La vida es más que el aquí y ahora. Las relaciones que construimos con otros cristianos durarán por la eternidad. Tenemos algo grande que compartir, ahora que hemos pasado de muerte a vida. La salvación no solamente es un regalo que abrimos y disfrutamos (aunque el gozo es un verdadero fruto de nuestra relación con Cristo); la salvación es también una aventura que vamos viviendo. Amar a otros cristianos nos motiva a caminar juntos y ayuda a que otros venzan las luchas y las dificultades del camino.


Posted on Septiembre 5, 2006 - by Benji

Porque es Así Como Amamos a Dios (Día 3)

“Pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto”. 1 Juan 4:20b (NVI)

¡Dios nos ama tanto! Él sabe todo sobre ti, ¡todo! Aún así, sigue siendo tu fanático número uno. Te ha diseñado como una obra de arte original y desea que tengas la mejor vida posible en él. Dios nunca se cansa de ofrecer su gracia y perdón. Su misericordia nunca termina. Algunas veces es muy fácil amar a Dios, porque sabemos que ha hecho mucho por nosotros.

Nuestro amor por Dios debe manifestarse en amor por otros, porque Dios ama a todos. Dios ama a todos perfectamente y sin favoritismo. Su salvación es gratuita, para todos los que la aceptan con fe.

El verdadero amor por Dios siempre da como resultado el amar a otros, así como cada vez que vas a nada, te mojas. Mojarse es inevitable… es parte de la diversión inherente a la acción de nadar. Sé que estás pensando: “¡Por supuesto que te mojas cuando nadas! ¡Qué listo eres!” No soy muy inteligente, pero sé que cuando se trata del área espiritual algunos cristianos tratan de nadar (amar a Dios) sin mojarse (amar a otros).

¡Amar a la gente es muy difícil! Va contra todo instinto. Amar es difícil porque otros pueden herirnos (y así será). Cuando traicionan nuestra confianza, sentimos un profundo dolor. Algunas personas degradan a otras para engrandecerse así mismas. Amar es difícil cuando los demás son tan diferentes de nosotros… diferentes en personalidad y en comportamiento. Sin embargo, aún cuando es difícil amar a otros, igual se nos manda a hacerlo… porque de esa manera demostramos que amamos a Dios. Considera esto por un momento: la calidad de tu amor a otros revela la calidad de tu amor a Dios.


Posted on Septiembre 4, 2006 - by Benji

Porque Dios lo Ordena (Día 2)

“Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros”. Juan 13:34 (NVI)

Los expertos tienen mucho poder en nuestro mundo. Tenemos expertos en sanidad; les llamamos doctores y recurrimos a ellos cuando estamos enfermos. Tenemos expertos en conocimiento; les llamamos maestros, y recurrimos a ellos para obtener información e ideas. Tenemos expertos en deportes; les llamamos entrenadores, y requerimos de ellos entrenamiento y disciplina. Casi siempre, escuchamos a estos expertos, confiamos en su consejo, y hacemos lo que nos dicen que hagamos. Ellos ganan nuestra confianza por su credibilidad y habilidad. Las cosas falsas no duran mucho tiempo y no motivan mucho respeto.

Quizá puedes ver adónde quiero llegar: Jesús fue el experto número uno en lo que se refiere a vivir la vida al máximo de su potencial. Él claramente manda a todos sus seguidores que se amen unos a otros, porque esta es la forma de tener una buena vida. No es un amor débil, es un amor ejemplificado por Jesús: Él entregó todo, (soportando vergüenza, humillación y dolor), todo por amor. No dejó que nada le impidiera demostrar su amor al mundo.

Hay muchas cosas importantes en la vida: comida, techo, ropa… pero la vida es mucho más que éstas cosas. Es una necedad que éstas tres cosas básicas se vuelvan ídolos tan poderosos. La comida se vuelve nuestro amo, transformándose en una obsesión que nos lleva del exceso a la anulación. Somos constantemente cautivados por nuestra apariencia externa y buscamos la última moda. Casas, autos, y otras posesiones; todos se vuelven símbolos de estatus. Como resultado, nos hacemos adictos a tener más cosas, mejores, y más nuevas.

Como experto, Jesús tiene una calificación que es 100% perfecta. Su amor es perfecto y nunca ha fallado. Él supo el significado del éxito y la felicidad verdaderos; se trata de algo mucho más profundo que satisfacer nuestras necesidades básicas. Todo tiene que ver con amarnos los unos a los otros porque Dios lo manda. ¿Tomas esto seriamente en tu vida?


Posted on Septiembre 3, 2006 - by Benji

Porque Dios nos Ama (Día 1)

“Ya que Dios nos ha amado, nosotros también debemos amarnos unos a otros.” 1 Juan 4:11 (NVI)

Me resulta mucho más fácil aprender algo por medio del ejemplo, que solamente por medio de la teoría. En la clase de química, siempre era mucho más divertido observar uno de los experimentos, que escuchar alguna ecuación compleja. Por supuesto, esperaba ver algo que estallara, o por lo menos, un poco de fuego. No hay nada emocionante ni memorable en la fórmula: “H2O + NaCl”. (Y según sé, eso ni siquiera es una verdadera ecuación). Pero cuando el maestro dejaba a un lado las ecuaciones y encendía el mechero Bunsen, las posibilidades de explosión eran infinitas. La expectativa de poder jugar con los químicos me mantenía muy interesado.

Así funciona la naturaleza humana en la mayoría de nosotros: nos cautivan las reacciones químicas y los colores brillantes, los que, conjuntamente con los sonidos ruidosos, son más atractivos que una ecuación aburrida.

Hay un hecho evidente en la naturaleza humana: siempre que podemos ver algo en acción, podemos aprenderlo más rápido y repetirlo de forma más exacta. Dios sabe que esto es así, y es por eso que la Biblia contiene cientos de historias sacadas de la vida real, donde él claramente demuestra su amor por ti, por mí, y por todos en el planeta. Estoy agradecido porque Dios no nos pide seguirle ciegamente. Nos ha dado una carta de amor (la Biblia), llena de ejemplos correctos e incorrectos sobre cómo seguirlo.

Hoy es el primer día de un proceso que cambiará tu vida y aumentará tu fe. 40 Días de Comunidad consiste en buscar la Palabra de Dios para descubrir lo que significa amar a Dios. Haciendo esto, aprenderemos cómo amarnos unos a otros, cómo edificar a otros cristianos, y cómo ayudar a los no creyentes a encontrar a Cristo.

¡PREPÁRATE para la acción! No sólo aprenderás lo que significa: “amarse unos a otros”, sino que serás desafiado a ponerlo en práctica. ¡ESTO ES DIFÍCIL! Muchos dejan de amar a otros porque han sido heridos, tienen complejos, o viven egoístamente. La buena noticia es que TODOS somos capaces de amar porque Dios nos amó primero. Aquí comienza el amor a otros. Primero, debemos entender el amor de Dios y su increíble gracia por nosotros; de lo contrario, nuestros intentos por amar a otros estarán destinados a fracasar desde el principio.

Toma unos minutos para considerar el amor de Dios en tu vida. ¿Qué dice la Biblia sobre el amor de Dios por ti? Un poco más personal: ¿En qué has visto el amor de Dios en tu vida? Cuanto más consciente estés del amor de Dios por ti, más capaz serás de amar a otros.

“…él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna”. Tito 3:5,7



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