Archivo de la Categoría 'Poemas'

Poemas: Yo Pienso en Ti

Yo pienso en tí, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto marmol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se anajena,
y allá en su centro brilla moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.

Sin luchas, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un sólo, un leve acento
las largas horas de la noche cuento
¡y pienso en ti!

José Batres Montufar

Poema: No se trata

Hoy es el día donde notamos que no se trata de vagos sentimientos
Aquellos que transmitieron nuestra imaginación con respecto al futuro.
No se trata de haberlo intentado mediante la mediocridad circundante de la sociedad.
Pensé que se trataba de mí, pero la realidad era opuesta.

Si bien lo aprendí cuando era pequeño,
Que el pronombre yo siempre debió estar prohibido en mi mente
Porque no nací, pues sino para servir.
Sí exacto de eso se trata; servir.

Que palabra tan poco común para la sociedad, Aunque está,
No conjetura mis más profundos deseos,
Más bien muero a todo aquello que yo siempre quise, por aquello que debí imaginar
Cuando no tenía conciencia de lo que la responsabilidad abarcara.

Hoy si estoy en una situación complicada
Porque luche por algo que no alcance
Y deje algo que debí haber trazado.
Pero que he de esperar, no he de esperar nada diferente que no sea servir a mi entorno,
Aparentando ser normal pero sufriendo por dentro,
Aguantando morir a mí.

¿Y por qué he de hacerlo?

Es por la única razón que no nací,
Pues si no para servir aquel que se deje servir.
Por supuesto sirviendo
Aquel que me amo y murió por mi
Y eso me provoca amarte a ti.

 por Jorge Grotewold

Poema: Corto y Sin Título por Bradley Hathaway

Suelen decir “A veces estás más lejos que la luna y a veces estás más cerca que mi piel”.

Verdaderamente

Recuerdo cuando estabas más cerca que mi piel.
Esas fueron las tardes solas contigo en la beatitud.
Esas fueron las mañanas que me despertaste con un beso apacible.

Y estas son las tardes donde yo me siento solo y deseo y recuerdo el pasado.
Estas son las mañanas cuando despierto al sonar del despertador luego de irme a dormir
con el pensante dolor
“¿por qué me ha abandonado?”

Poema: El Abrazo

Leí de como los tocaste y fueron sanados
O incluso si alguien tan solo tocaba tu manto era transformado por siempre
Dejaste que una mujer quebrantada bañara tus pies con sus lágrimas
y lavaste los pies de tu mejor amigo
Y me pregunto, ¿alguna vez abrazaste a alguien?

Quiero decir, se que es una pregunta tonta y estoy seguro de que lo hiciste,
¿porque no habrías de hacerlo?
Pero es una de esas cosas que nunca nadie menciona y me dejo pensando…

Y como cada vez que había un toque de ti,
pecados eran perdonados y enfermedades sanadas
Se que tu te has encargado de mis pecados,
y la ultima vez que revise todas las partes de mi cuerpo funcionaban correctamente,
nada en especial…
Últimamente me siento como un un niño con el corazón pesaroso…

No creo que nuestro encuentro hubiera terminado en los evangelios ni nada parecido
Porque lo que realmente necesito es un abrazo
¿Esta bien que imagine eso?
No habrá ningún conflicto teológico, ¿o si?
Muy bien, entonces abrázame

Pero no uno de esos abrazos donde solo pones tu brazo al rededor de mi cuello
O del tipo donde nos damos la manos, topamos los codos,
presionamos el pecho y nos damos palmadas en la espalda
O cuando pones tu brazo derecho sobre mi brazo izquierdo
y yo pongo mi brazo izquierdo sobre tu brazo derecho
y hacemos esta cosa rara en forma de diagonal…
No, nada de eso

¡DAME UN ABRAZO DE OSO!

Lanza tus fuertes brazos de carpintero sobre la parte superior de mi cuerpo
dejando mis brazos atrapados en algún lugar bajo los tuyos
y que no pueda moverme porque me presionas fuerte
Pero no me levantes ni hagas que mi espalda suene
porque detesto cuando las personas hacen eso
Y abrázame, abrázame entre tus brazos hasta que comience a llorar porque…

¡QUIERO LLORAR!

Aparentemente no puedo hacerlo solo
Tuve los ojos llorosos recientemente,
pero ni siquiera lo suficiente para dejar caer una lágrima por mi mejilla
Hay dolor en mi alma que necesita ser liberado,
así que abrázame en esta posición hasta que el dolor fluya por mis ojos y nariz.

Basado en “The Hug Poem” por Bradley Hathaway