Como salvavidas de surfistas australiano, solía patrullar territorios peligrosos en busca de la señal internacional de ayuda… una mano levantada. Veinte años después como pastor de campus, aun busco por la mano levantada… aquellos que deciden entregar su vida a Jesús. Sin embargo, en lugar patrullar lugares peligros e incómodos como orfanatos, bares, hospitales o el lado malo de la ciudad, me encuentro seguro, cómodo en lugares como reuniones, grupos de amigos, cosas de la iglesia y blogs.
Cuando veo la vida de Jesús, generalmente suele encontrarse en lugares peligrosos, con personas que necesitan ayuda: casas de recolectores de impuestos, mercados con personas no religiosas y colonias de leprosos. Y tú… ¿eres como yo… únicamente aventurándome en un Starbucks y mi E-Mail?




Muy buen post, y es muy cierto, Jesús no temia ir a lugares peligrosos, porque era ahi ante las personas que supuestamente menos lo merecian, conocer su gloria y su poder. Creo que en esos lugares “peligrosos” era donde Jesús sabia que iba a encontrar a personas “duras” pero que realmente eran las mas sensibles a un cambio positivo.
Porque los fariseos miraban los milagros de Jesús y pensaban que eran engaños, eran ciegos de la grandeza de el, porque sabian que Cristo, venia a cambiar un estilo de vida reservado para unos cuantos, y que se abriria para todos, bien dijo Jesús que eran tumbas blanqueadas… Limpias por fuera, pero muertas por dentro.
Un mensaje muy especial, el de este post, porque si lo pensamos, muchas veces dedicamos mucho tiempo a crecer espiritualmente sirviendonos entre nosotros como iglesia y creciendo entre nosotros, y somos luz donde hay luz. Y no tiene nada de malo, pero tambien es algo muy bueno y sano, ser luz donde hay oscuridad, donde realmente hay necesidad de Dios y donde podemos ser diferencia, aunque cueste. Pero a fin de cuentas con nuestro ejemplo y nuestra vision podemos lograr que las personas que se burlen de nosotros un dia lleguen buscando nuestro apoyo.
Xv Mndzbl
Me gusta la idea. En estos dias he pensado bastante, especialmente por la entrada de la vecindad. Pensar para obtener mejor fruto y actuar, espero eso de mi.