“Anímense y edifíquense unos a otros”. 1 Tesalonicenses 5:11 (NVI)
“Palos y piedras quebrarán mis huesos, pero las palabras nunca me herirán”. Esta mentira viciosa es imposible de creer, porque todos hemos sido heridos profundamente por algo que nos dijeron. No tienes que estar en un lugar por mucho tiempo antes que escuches burlas groseras, sarcasmo hiriente, o un menosprecio (a menudo proveniente de un “amigo”).
Nuestras palabras también pueden tener une efecto poderosamente positivo en las personas. Podemos ayudar a las personas tremendamente con sólo unas cuantas palabras cuidadosamente escogidas. Una palabra amable en el momento correcto puede marcar toda la diferencia en este mundo.
Es más fácil ser negativo y crítico. Cuando hablamos así, a menudo disminuimos a otros solamente para elevarnos. La inseguridad y el egoísmo se combinan para dar como resultado palabras venenosas y destructivas. Esto es natural para todos nosotros, pero como miembros de la comunidad de Dios que está llena del Espíritu Santo, podemos buscar expresarnos de forma diferente. Aquí hay algunas ideas para ayudarte a estar más motivado:
Piensa antes de hablar, y muérdete la lengua si vas a decir algo negativo.
Cuando encuentres a alguno haciendo algo bueno, díselo.
Busca profundamente ofrecer más que un halago superficial. Es fácil halagar la ropa o el peinado de alguno. Trata de motivar substancialmente, a fin de se que refleje en el carácter de las personas.
Ayuda a que las personas venzan en sus luchas. Tu motivación podría marcar la diferencia y hacer que tengan éxito.
Usa menos el sarcasmo, especialmente con personas que no conoces muy bien.
Presta atención a tus críticas; asegúrate que sean realmente “constructivas”.
Ten cuidado de cómo te halagas, (algunas veces, menospreciamos a otros accidentalmente, cuando hablamos de nuestros logros).



Las palabras son tan solo una herramienta que podemos usar para animar a otros, pero también podemos usar una sonrisa :), un regalito o una notita. Sea cual sea el método que usemos para animar a otros, recordémonos siempre de agregar valor con lo decimos y hacemos.
Cuando exhortamos a alguien, es como si estuvieramos puliendo una pieza de oro que estaba manchada o un poco opaca por le uso o los maltratos que se le han dado. Nuestras palabras pueden ser ese paño que los haga resplandecer poco a poco. Los paños para limpiar el oro son suaves, no rayan ni lastiman el material. Tengamoslo siempre en cuenta. Todos somos joyas.
Es increible como Dios nos habla tan claro con estos devocionales!! creo q en los ultimos dias mi vida ha cambiado, mi deseo x estar con Dios se ha aumentado! quiero q mis actitudes reflejen el verdadero amor d Dios, y quiero ser un ejemplo para todos, d q si se puedo vivir con Cristo!
Y me doy cuenta q con un par d palabras, puedo rescatar a una persona q este necesitada, animarla a seguir adelante o yo q c… pidamosle a Dios q ponga sus palabras en nuestras bocas y q podamos seguir siendo luz en medio d las tinieblas!
Es increible el poder que tenemos en nuestra lengua!!! cuando nosotros decidimos a ser edificadores y animadores para las personas que no conocen del Señor, encuentran en nosotros un refugio al saber que no los vamos a juzgar o criticar sino les vamos a animar que mejor tactica para mostrar el amor de Jesus
De naturaleza confiamos mas en un amigo que en nuestros papis o en alguien de nuestra familia y muchas veces cuando tenemos problemas nuestros amigos tratan de animarnos y hacen lo posible para que nos pongamos felices. Por que no nos comportamos como buenos amigos siempre y hacemos lo mismo?