La persecución cristiana empezó el mismo Jesús. Cuando le preguntaron “¿Eres tú eres El Cristo, El Hijo del Dios vivo?” Jesús no dejó lugar para la ambigüedad – Sus primeras dos palabras fueron “Yo Soy”. La elite religiosa en Jerusalén supo lo
que Jesús decía – fue muy claro para ellos que El reclamaba ser Dios. Como tal, Jesús fue puesto a morir una cruz romana por el crimen de blasfemia, así llegó a ser el primer héroe de lo que llegaría a ser la Iglesia cristiana.
La persecución no aflojó el crecimiento de la fe cristiana durante los primeros siglos después de Cristo. Aún como sus tempranos líderes tuvieron muertes horribles (once de los 12 apóstoles, y muchos de los primeros discípulos, murieron por su adherencia a esta historia), la cristiandad prosperó a través del Imperio romano. Cómo puede este registro histórico del heroismo ser visto como algo pero como dramática evidencia para la absoluta verdad de la fe cristiana – una fe, a diferencia de cualquier otra, fundada en eventos históricos y con testigos oculares.
11 »Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.12 Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes. -Mateo 5:11-12



Que privilegio y regalo más grande poder proclamar al Héreo de mi vida!
Dichosos…suena ilógico que samos dichosos por ser rechazadas, perseguidos, e insultados…pero Jesús mismo lo dijo…y nos deberíamos sentirnos así…dichosos por sufrir por aquel que dio TODO por nosotros!!!